Feb 05
Tanto el té verde como el té negro contienen polifenoles beneficiosos para el funcionamiento del cuerpo humano. Disminuyen el nivel de colesterol y mejoran la metabolización de los lípidos.
Los dos tipos de té proceden de las hojas de la misma planta, Camelia Sinensis, un arbusto originario de Asia. El té verde conserva más propiedades beneficiosas para el organismo porque está menos elaborado que el negro. En su elaboración, las hojas se cuecen al vapor muy poco tiempo y se dejan secar de forma natural. En cambio, para elaborar té negro las hojas se secan artificialmente mediante calor, favoreciendo un proceso de fermentación natural que oscurece las hojas y libera unos aromas y sabores diferentes a los del té verde. Esta fermentación destruye parte de los polifenoles, haciendo que el té pierda parte de sus propiedades beneficiosas para la salud.
